Durante
las décadas de 1960 y 1970, la industria del software experimentó una serie de
desafíos que se dieron a conocieron como la "Crisis del Software" esta
crisis género como resultado de la creciente demanda de sistemas de software
más complejos y sofisticados, que fueron impulsados como uno de los más rápidos
avances de la tecnología informática.
A medida
que los proyectos de desarrollo de software se volvían más grandes y complejos,
se evidenciaban una serie de problemas que afectaban su calidad, costos y
plazos de entrega donde también surgieron causas en la ingeniería de software, se
volvieron cada vez más complejos, lo que dificultaba su diseño, desarrollo y
mantenimiento en la falta de metodologías formales y herramientas que se adecuaron
su gestión para la complejidad en los problemas del desarrollo de la
programación
Falta de
estandarización y buenas prácticas: En ese momento, no existían metodologías ni
estándares ampliamente aceptados para el desarrollo de software. Esto llevó a
prácticas donde se llevaron procesos de desarrollo, que aumentó la probabilidad
de errores y fracasos en los proyectos.
Se
género escasez de mano de obra donde hubo alta demanda de profesionales
capacitados en ingeniería de software que superaban la oferta, y que resultaba
en una falta de experiencia y conocimientos técnicos en los equipos de
desarrollo. Esto dificultaba la ejecución eficiente de los proyectos y
contribuía a los retrasos y problemas de calidad en el crecimiento de la
ingeniería de software.
Surgieron
fracasos de proyectos donde muchos de software fracasaron en cumplir con sus
objetivos originales, de emergencia con nuevas metodologías y enfoques generaron
respuestas a la Crisis del Software, Con nuevas metodologías y enfoques para el
desarrollo de software, como el modelo en una programación estructurada y
orientada en objetivos. de enfoques que buscaron abordar los desafíos de
desarrollo de manera más sistemática y eficiente.
